jueves, 27 de julio de 2017

EL GRIAL, UNA COPA MILAGROSA QUE JAMÁS EXISTIÓ



"La última cena de Da Vinci", donde representó unos panes Arton, pan con levadura




La última cena. Esa cena Pascual transcendental que ha marcado la deriva de la religión católica, en la que se dice que Jesús celebró la Eucaristía, repartiendo pan y vino como símbolos de su cuerpo y sangre y dando a beber de su propia copa. Eso han creído millones de creyentes durante más de dos milenios. Pero solo tenemos que pararnos en analizar unas cuantas cuestiones históricas de gran relevancia, pero desapercibidas para las mentes cegadas por la fe, y nos daremos cuenta de que eso no ocurrió. Jesús era judío y como tal, se debía a las tradiciones propias del judaísmo y jamás habría instituido una Eucaristía donde se “coma” y se “beba” el cuerpo y sangre de una persona, que encima se cree un semidios, no entra en los parámetros del judaísmo. La interpretación de esa cena, que fue una cena de despedida y no Pascual, se reflejó posteriormente en los Evangelios, fue preconizada esa interpretación por San Pablo, para justificar la ceremonia de la Eucaristía que posteriormente se celebraba en las misas. Hay otra razón por la que esa cena no fue Pascual y es que, según rezan las escrituras, en esa supuesta Eucaristía se comió pan Ácimo o “Akimo”, o sea, pan sin levadura. Pero hay una contradicción, en esa celebración y es que los judíos para ese acontecimiento anual, mataban a un cordero en el templo y se come con la familia. El cordero se ha de consumir a toda prisa y los restos se han de quemar y se acompaña con un ritual que consta de cuatro copas de vino, lo que se denomina la pronunciación del “Quidús” o “Kiddush” y en ese ritual, la o las copas, porque en ocasiones solo había una copa, se van pasando al resto de comensales. Si hay una copa se beben cuatro sorbos y si hay cuatro copas se bebe un sorbo de cada una de ellas. Fuera de esa celebración, el resto del año se come “Arton” pan con levadura. Así pues Yoshua comió en su cena de despedida pan “Arton” y no fue una cena Pascual puesto que, no se sacrificó ningún cordero. 

Vasos o copas de la época de Jesús, al igual que los que figuran en los supuestos cálices de León y Valencia. Museo Británico



Según la tradición judía, el rito del “Quidús” es un rito de alegría, por lo tanto se da en celebraciones donde no cabe ningún hecho luctuoso o triste, por lo cuál esa cena, si fue de despedida, no sería con motivo del apresamiento y posterior ejecución de Jesús. Así que ateniéndonos a las costumbres judías de la época el “Quidús” se da también en otros ritos de paso, como una boda o una circuncisión. Entonces ¿qué tipo de celebración tuvo lugar?, ¿realmente fue una despedida? O quizás ¿celebraban una boda o circuncisión?, sea lo que fuere lo que sí es seguro es que, no fue una cena pascual.  Por otra parte la copa en la que se hace el rito del “Quidús”, ha de estar perfectamente limpia, sin ningún desperfecto y dependiendo de la posición económica de la familia, podía ser de plata o de algún material noble, algunas de ellas finamente labradas o con el nombre del anfitrión grabado en la copa y era el cabeza de familia el que realizaba este ritual y daba a beber al resto. Si indagamos en la ley y costumbres judaicas, se ve en el contexto justo donde pudo acontecer la “última cena” y tal vez comprender que los recipientes a los que se les atribuye la titularidad de “griales” no sean más que parte del ajuar del siglo I que utilizaban numerosas familias judías para la celebración del “Quidús”. 

Ejemplo actual de una copa para el Kiddush o Quidús, con inscripción y pan Akimo o ácimo, sin levadura

No se puede determinar que esos recipientes tocaran los labios de una persona en concreto y menos acotar ese objeto a la persona de Jesús, porque en la hipótesis indemostrable de que así fuera, el borde de ese recipiente habría sido acariciado por los labios de todos los comensales y por el detalle de que las copas del “Quidús”, en su mayoría debían llevar escrito el nombre del anfitrión y esas copas no llevan ningún tipo de inscripción. Ahora bien, se abre un campo de hipótesis sobre esa celebración, si fue una boda o una circuncisión, ¿podría tratarse de la unión de Jesús con María Magdalena, ya que se atribuye la presencia de la Magdalena en esa cena?, o por el contrario se ¿trataría de la celebración de la circuncisión del hijo de ambos? Si esa copa, protagonista de esa “última cena” llevaba el nombre del anfitrión de la casa donde se celebró, ¿qué nombre llevaría? ¿el del dueño de la casa que supuestamente le dejaron a Jesús para tal evento? O por el contrario ¿era Jesús el dueño del recinto donde tuvo lugar esa cena? Si la copa llevaba el nombre del “conocido” que le prestó la casa para esa cena, sabríamos acotar el lugar exacto donde se produjo tal hecho e indagar quién era esa persona, pero en todo caso no se utilizaría una copa con el nombre de otra persona, se utilizaría una copa sin grabar. Por el contrario, si esa copa llevaba el nombre de Jesús, como es de esperar, ya que ejercía de anfitrión en esa cena y el recinto probablemente era suyo, entonces estamos en la tesitura de que puede haber una copa con el nombre grabado de Jesús, que probablemente estuvo custodiada por el Temple, pero que no dejaría de ser un mero objeto histórico de poder, sin ninguna propiedad milagrosa, con gran valor arqueológico y codiciado por la curia  en relación con las luchas intestinas en la iglesia católica, ya que los judíos no reconocen a Jesús como Mesías y mucho menos como un ser divino o semidivino. Es un camino a recorrer cuanto menos, fascinante.
                                                                                                                    

viernes, 23 de junio de 2017

JAIME I, TEMPLARIO POR MANDATO MATERNO

 
Jaime I


Jaime I, El Conquistador, nació en Montpellier – Francia en 1208 y falleció en Valencia en 1276. Era hijo de Pedro II, el Católico y María de Montpellier, reina consorte de Aragón e hija de Guillermo VIII de Montpellier y Eudoxia Comnena de Constantinopla. Independientemente de las leyendas de cómo fue engendrado, es histórica la vida difícil de este rey desde su nacimiento, de hecho en su propia cuna, sufrió un atentado por parte de un sicario que le arrojó una piedra. Era notorio que el matrimonio de sus padres era un auténtico calvario, su padre acabaría al fin repudiando a su madre. 
 
Triptico en marfil de la representación del matrimonio de los padres de Jaime I


El rechazo a Jaime por parte de su padre, le impidió conocer a su hijo hasta que no cumplió los dos años de edad y resolvió entregarlo a Simón de Montfort para su tutela, prometiendo su matrimonio, con la hija de Simón de Montfort (Amicia), para lo cual, habría de ser recluido en el Castillo de Carcasona hasta la edad de 18 años. La vida de este monarca es de sobra conocida, pero quizás no se haya dilucidado el procedimiento por el cual, Jaime I es entregado a la custodia de los templarios. María de Montpellier, hizo un primer testamento del que parece que se ha silenciado por parte de la historia. Dicho testamento fue otorgado en Aniane (Región Occitana) el 28 de agosto de 1209. En dicho testamento se recoge la disposición de entregar a su hijo Jaime a la custodia de los Templarios, en estos términos…

“Jacobum, filium meum, dimitto in custodia Dei et Beate Marie et in potestate domini Petri, regis Aragonum, patris sui, et volo ut Templum recipiat filium meum et custodiat donec ei illum reddat. Rogo dominum Petrum, regem Aragonum, ut filium et terram custodiat in bona fide et diligat homines Montispessulani pro Deo et pro filio”.


Primer testamento de María de Montpellier 1209

Esta disposición fue hecha cuando Jaime tenía 1 año de edad, asegurándose de salvaguardar el destino de su hijo repudiado por su padre, quién murió inesperadamente en la Batalla de Muret en septiembre de 1213. Ya huérfano de padres, pues su madre falleció unos meses antes que su padre, en abril del mismo año en Roma, el Papa Inocencio III fue el que obligó a Simón de Montfort a liberar al niño y entregarlo a la nobleza catalana que lo reclamaba. Luego, fue el propio Simón de Montfort, quién entregó al niño Jaime a la nobleza catalana quien posteriormente, lo confió al Temple, obedeciendo así a las disposiciones testamentarias de su madre.

 
El Rey Jaime I en su lecho de muerte



jueves, 15 de junio de 2017

VILLA DE SIRGA, ENCOMIENDA Y HOSPITAL TEMPLARIOS




La iglesia de Santa María la Blanca, fue construida por los Templarios y convertida posteriormente en su encomienda, en Villa de Sirga conocida a partir del siglo XVII como Villalcázar de Sirga en Palencia, a la par de esa construcción, acometieron la de uno de los tres hospitales que tuvo la Villa. Cuando vas a informarte en los sitios oficiales, nadie sabe a ciencia cierta cuando comenzó su construcción, todos argumentan que fue a finales del siglo XIII y tampoco saben que hubo un hospital construido por el temple, solo mencionan dos hospitales pero más tardíos. Pues como digo siempre y no me canso de repetir, la desidia hace que, aún en la era de la información y de la tecnología, todavía el profano, el aficionado o el curioso del saber, busque y no encuentre más que mediocridad y se tope cada día con la merma de datos, que le conducen a formarse una idea incompleta de las cosas, sin tener conocimiento de ello, puesto que quien debería proporcionar esos datos, son los lugares, donde historiadores, arqueólogos, antropólogos, etc, en definitiva académicos que supuestamente divulgan materias que, normalmente no son accesibles al común de los mortales, vierten sus progresos y su saber, pero NO!, nadie menciona que…. Existe el documento que otorga, por parte del Monasterio de Jesús El Nazareno de Montearagón de Quicena (Huesca), el permiso de construcción a los Templarios, de la iglesia y del hospital en el año 1275, concretamente el 16-11-1275 Eureka! Ya sabemos la fecha de construcción del templo, tan fácil como buscar en los “malditos” archivos.


Permiso construcción (AHN- Sección clero)


jueves, 25 de mayo de 2017

EL AS EN LA MANGA DE JACQUES DE MOLAY




El Gran Maestre de la Orden del Temple Jacques de Molay, según la mayoría de las hipótesis,  era hijo de Jean de Chaussin, señor de Longwy , de Rahon y de Alix. Esa región pertenecía al Condado de Borgoña o Franco Condado, que no debe confundirse con el Ducado de Borgoña. Otras vías de investigación lo sitúan como descendiente del linaje  de Vergy , ambas familias se enfrentaron en una contienda y la de Vergy, perdió sus posesiones a manos de la familia de Longwy.



Escudo del linaje de Vergy


La familia de Vergy, residía en la misma región de la Borgoña desde el siglo VII y que según la documentación de los archivos de Besançon, eran señores de Rahon al igual que el señor de Longwy. El linaje Vergy se vió involucrado en la custodia del “Sudario de Turín” ya que una hija de Henry de Vergy, Jeanne de Vergy, contraerá matrimonio con un descendiente de Godofredo de Charney, llamado con el mismo nombre, que como se sabe, fue el Comendador Templario de Aquitania, quemado junto a Jacques de Molay. Jeanne de Vergy, organizará en el siglo XIV en Lirey la primera ostensión de la reliquia heredada de sus ancestros.


Escudo linaje de Charney


Sea como fuere, la región que conformó dicho Condado de Borgoña, perteneció desde el siglo IV al reino germánico Burgundio y posteriormente ese reino, fue anexionado al reino de los francos en el siglo V. Se da la circunstancia que el Condado de Borgoña fue un territorio independiente, por lo tanto no perteneció a Francia hasta el siglo XVII. Este hecho es muy importante y  quizás se ha pasado por alto, pues tiene connotaciones muy relevantes.


Placa de la peregrinación del Sudario a Lirey, con los escudos de las familias Charney (izquierda) y Vergy (derecha)


Se deduce de todo esto que Jacques de Molay, no solo no estaba sometido a nadie que no fuera al acto de rendir cuentas ante al Papa exclusivamente, por el mero hecho de ser Templario si no que, al haber nacido en un territorio independiente, no estaba sometido a la obediencia del Rey francés, Felipe IV el Hermoso. No solo esa cuestión debió agudizar el odio del monarca francés hacia Molay, si no que aún le reservaba el destino una última sorpresa amarga, para el abusivo y enfermizo afán de riqueza que albergaba. Las posesiones que pudiera heredar Jacques de Molay por parte de su familia (fuera quien fuera), irían a parar a manos del Conde de Borgoña y no a Felipe IV, ya que como se ha dicho, el Condado de Borgoña no pertenecía a Francia.

viernes, 3 de febrero de 2017

ANCILLA, O DONCELLA DEL TEMPLE

La encomienda de Cressing, era una antigua comandancia del Temple de Essex Inglaterra, donada por la renina Matilda de Boulogne, esposa del rey Esteban  en 1136. En los años siguientes se fueron anexionando nuevas construcciones a la encomienda, con las paulatinas donaciones, convirtiéndose en el asentamiento templario más temprano de Inglaterra. Estaba compuesta por diferentes edificaciones, en las que se encontraban a parte de la casa central, el granero, cervecería, panadería, lechería, herrería, palomar, molinos de agua y de viento, capilla, cementerio y jardines. Originalmente la encomienda tenía una extensión de 14.000 acres, dirigida por un preceptor templario, caballeros, sargentos, capellán y numerosos domésticos que dedicaban su tiempo a la atención y cuidado de las necesidades de los templarios y su vez, supervisaban a cerca de 200 arrendatarios.


Los ingresos obtenidos, se repartían entre la encomienda y a la financiación de las cruzadas en Medio Oriente. Durante el reinado de Eduardo II , la Orden del Temple fue abolida en Inglaterra y la encomienda de Cressing entregada a los Hospitalarios, con todos sus archivos, libros, enseres y efectos personales. Dentro de la documentación de la encomienda, se conserva en los archivos nacionales de Inglaterra con la signatura  “E 358/19” y fechado entre el 9 de enero y el 12 de febrero de 1308 un documento importante, en el que se recoge la asignación de trigo a una doméstica o criada, llamada ANCILLA, por su trabajo de cocinera.

 

 

Este hecho pone de manifiesto, en contra de lo que se piensa de la rigidez de las normas del temple, en las que se prohibía que las mujeres habitaran o trabajaran en las encomiendas que, la historia no es como la cuentan y que la única rigidez la manifiestan los dogmas de historiadores e investigadores, que no pueden admitir que la historia es lo que ha sucedido y no lo que quieren ellos que haya sucedido, para que no se trastoquen sus tesis, durante años rumiadas y no tener que acometer el desagradable trabajo, para ellos, de admitir que están equivocados y que no pasa nada por rectificar. ANCILLA, no solo se dedicó a alimentar al los templarios, durante años, si no que después de la abolición, hasta que cambiaron las normar de administración de la encomienda, siguió haciéndolo.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

LA ESPOSA DEL TEMPLARIO


EL INFANTE FELIPE DE CASTILLA



El infante D. Felipe de Castilla (1231-1274), era hijo de Fernando VII y Beatriz de Suabia, arzobispo electo de la archidiócesis de Sevilla, tras la restauración (1258-1290) y hermano de Alfonso X EL Sabio , al que plantó cara durante mucho tiempo, obligando al Sabio a bajarle los humos a la aristocracia de aquellos tiempos. Quizás lo subestimó, pues creía que se pudriría en algún convento o haciendo carrera eclesiástica como era preceptivo, entre los hijos que no se consideraban herederos. Sin duda hizo carrera, no solo como arzobispo, como su otro hermano Sancho, que fue arzobispo de Toledo, si no que fue abad de la Colegiata de Valladolid y de la Colegiata de San Cosme y San Damián de Covarrubias, hasta el año 1258, que ya harto de esa vida, abandonó los hábitos, con el consentimiento a regañadientes de su hermano Alfonso, para contraer matrimonio con una princesa vikinga, Cristina de Noruega, la hija del Rey Haakon IV de Noruega. Algunos historiadores afirman que la princesa Cristina estaba designada en un principio, para ser esposa de Alfonso X, ya que sus intenciones eran repudiar a su actual esposa Doña Violante de Aragón, por ser estéril. Ese hecho es falso, ya que en la fecha que se produjo la llegada de la princesa vikinga a Castilla en 1258, la reina Violante ya tenía varios hijos. Antes de su llegada, hizo escala en Francia y Aragón, donde fue recibida con honores por el Rey Jaime I, que llegó a proponerle en matrimonio, haciendo gala de otra connotación de su apodo “El Conquistador”. Una vez establecida en la corte, sita en Valladolid en Enero de 1258, fue presentada a los infantes Fadrique y Felipe, decantándose finalmente por Felipe, celebrándose los esponsales en Abril de 1258.



ARZOBISPADO DE SEVILLA RETRATO DEL INFANTE D. FELIPE

PRINCESA KRISTINA DE NORUEGA


Desgraciadamente la princesa de piel pálida, ojos azules y pelo rubio, con su 1,70 de estatura, llegada del hielo, falleció en 1262 en Sevilla, donde residía, siendo su última morada en la Colegiata de San Cosme y San Damián, donde su esposo ejerció los menesteres de Abad, allí se encuentra olvidada, salvo por su país de origen, que siempre le rinde homenaje. 

 
SEPULTURA DE KRISTINA DE NORUEGA, COVARRUBIAS

 

Se puede decir que Cristina estuvo orgullosa de su esposo Felipe de Castilla, un aguerrido hombre de 2 m de altura, que yace en un ornamentado sepulcro de la iglesia Templaria de Santa María La Blanca, en Villalcázar de Sirga (Palencia), junto a su segunda esposa Inés Rodríguez Girón. Los detalles del sepulcro, son inequívocamente templarios, ya que solicitó a la Orden del Temple su ingreso y una dispensa por estar casado, formando parte de lo que se llama, Orden Terciaria del Temple, para miembros casados. 

 
IGLESIA TEMPLARIA SANTA MARÍA LA BLANCA, VILLALCÁZAR DE SIRGA

SEPULCROS VILLALCCÁZAR DE SIRGA, FELIPE E INÉS

 

 

Comparte escenario fúnebre con el Infante, otro sepulcro del que se desconoce la identidad del finado templario que lo ocupa, pero no sería de extrañar que fuera de algún Maestre de Tierra de Campos, por el siglo XIV, puede que Rodrigo Yánez, máxime cuando entre las muchas encomiendas que poseían los templarios por aquellas tierras, se encontraba la de Villalcázar de Sirga, pero no se sabe con exactitud. Quizás a su hermano Alfonso X, le quedó un gusto amargo, ya que en su afán de descubrir los secretos de los templarios, no pudo conseguirlos, ni enviando a un criado como espía a ingresar en la orden, ni por parte de su hermano, el templario que tenía cara a cara. A lo mejor… no era tan Sabio.


TRÍO DE TUMBAS,VILLALCÁZAR DE SIRGA

GRABADO DEL SEPULCRO DEL INFANTE FELIPE DE CASTILLA

 

 


jueves, 20 de marzo de 2014

EL MANUSCRITO VOYNICH. ¿INDESCIFRABLE O DESCIFRADO?



Mucho se ha escrito sobre este misterioso manuscrito, diversas teorías lo rodean de un halo críptico, quizás esto no haga más que enturbiar su verdadero significado. La historia nos dice que fue adquirido por un anticuario bibliófilo llamado Wilfrid Michael Voynich, pero hay que ahondar en su biografía. Era también químico y farmacéutico, de origen polaco y su matrimonio con Ethel Lilian Boole, hija del matemático George Boole, especialista en lógica algebraica y considerado como uno de los padres de las ciencias de la computación y de María Everest, matemática y sobrina del geógrafo y cartógrafo que dio su nombre al famoso monte Everest, le otorga una especialización por parte de los últimos “propietarios” del manuscrito Voynich. 

 

En ambas partes familiares vemos una fuerte presencia de científicos en diversas disciplinas y eso ha sido objeto de especulación, dando a entender que el matrimonio pudiera estar implicado en la creación del manuscrito. No es de extrañar que así fuera ya que nunca quisieron aclarar la procedencia del incunable que fue adquirido en 1912, diez  años después contraer matrimonio en el año 1902. 

 

Era necesario dotar al manuscrito de una cierta “genealogía” para complicar aún más, si cabe, el desenlace de su contenido. Así, desde la supuesta pertenencia o autoría de numerosos personajes, como Roger Bacon, John Dee, Athanasius Kircher, etc, y a su vía crucis por diferentes instituciones, como la jesuita El Collegio Romano, todo ha contribuido a enmarañar lo que subyace entre sus hojas apergaminadas.En los diferentes apartados de los que consta al manuscrito, objeto de las más diversas teorías, vemos ilustraciones que corresponden a lo que se puede catalogar como áreas dedicadas a la botánica, alquimia, astrología, astronomía etc. Algunas partes nos indican que dichas ilustraciones fueron hechas antes de incluir el texto. 

 


Hay otras páginas que carecen de ilustración alguna, pero de lo que no hay duda es que ha resistido a todo análisis criptográfico o supuestamente es lo que nos han hecho creer. Una de esas ilustraciones llama la atención y es la que se ha tomado en consideración para intentar dar una localización geográfica al manuscrito y es concretamente una fortaleza constituida con un tipo determinado de almenas en forma de “cola de golondrina”, llamada también almenas gibelinas, con lo que la sitúa en Italia, pero si observamos la ilustración con detenimiento, la construcción mezcla almenas de dos tipos, las gibelinas y otras rectas que se llaman güelfas.

 

 Esto no se puede pasar por alto ya que estos dos términos obedecen a un movimiento político de iguales denominaciones, los güelfos y gibelinos que se originaron en el siglo XII y cuyas facciones apoyaron a dos casas nobles alemanas, la casa de Hohenstaufen y la de Baviera,  movimiento que se dio también en Italia.

Almenas gibelinas (abajo) y güelfas (arriba).


 

En mi análisis me centro en el texto, sujeto a controversia, ya que no se aúnan las opiniones y todo parece indicar que dan palos de ciego intentando descifrar en qué idioma está escrito el manuscrito. Pienso que corresponde a diferentes grafías, conclusión a la que llego tras analizar diversos textos históricos escritos en clave. En una de las ediciones del “Libro del Tesoro” falsamente atribuido a Alfonso X El Sabio, se comprueba que una parte está escrito en lenguaje perfectamente legible y otra en lenguaje cifrado, que ya ha sido desencriptado y que corresponde con grafías plasmadas en el Voynich.

 
Comparación grafías. Manuscrito Voynich (arriba) libro del tesoro (abajo).



Libro del tesoro.


Así mismo en el periplo por incunables y textos históricos, encuentro una muestra de escritura en la que se ve claramente las ornamentaciones tipo “horca” que figuran en los textos del manuscrito Voynich. 




En conclusión se puede decir que el texto Voynich está compuesto por la aglutinación de varias grafías y símbolos, cada uno con su valor y su traducción. Aunque su “lectura” se antoja monótona, rezuma una sutil broma simpática a mi entender, como la burlona e irónica sonrisa de la Gioconda, que quizás se escapa del rostro de Ethel Voynich, diciéndonos veladamente… ¿ No veis en mi escritura la huella del Voynich?.

Nótese las similitudes gráficas de las letras"F" "E" "V" con los trazos de algunas de las letras del Voynich. ENLACE AL VIDEO HOMENAJE A ETHEL VOYNICH EN SU 96 ANIVERSARIO


jueves, 30 de enero de 2014

EL GENERAL PRIM, AMADEO DE SABOYA Y LA SÁBANA SANTA. TRIÁNGULO TEMPLARIO.


Ante la actualidad del caso del asesinato del General Juan Prim y Prats, Reus, 6 de diciembre de 1814 – Madrid, 30 de diciembre de 1870, Conde de Reus, Marqués de los Castillejos y Vizconde del Bruch y los deseos de éste a que Amadeo de Saboya fuese rey de España, es necesario recordar que, la casa de Saboya fue la depositaria de la Sábana Santa desde que Margarita, hermana de Godofredo II de Charney, templario que fue quemado en la hoguera junto a Jacques de Molay, cediera el sudario a Luis I de Saboya, mediante un contrato firmado el 22 de Marzo de 1452 en Ginebra. Si una reliquia tan valiosa se confía a una determinada persona, significa que es digno de poseerla, que se confía plenamente en ella y en este caso, al ser una casa real determinada y no otra, tiene un marchamo aún más importante, dando testimonio de que es digna de ser depositaria de una herencia del temple. En 1460 fallece Margarita y los canónigos de Lirey, que anteriormente custodiaron la reliquia, le demandaron a la casa de Saboya la devolución de la sábana, sin conseguir sus propósitos.

 


Cabe en este punto hacer un inciso para decir, que hubo un intento de denostar la autenticidad de la Sábana propiedad de la familia de Charney, mediante un documento, "Memorial de d'Arcis", en el cual el obispo de Troyes, Pierre d'Arcis hace una denuncia, en el año 1389 ante el Papa Clemente VII, contra el Deán de Lirey y le acusa de hacer ostentación de un lienzo pintado con la figura de un hombre, asegurando que era Jesús, fingiendo además curaciones milagrosas, esto no es más que el reflejo de las disputas intensas en aquella época por hacerse con las reliquias y atacar a quien las tuviera, máxime si sospechaban o tenían la certeza de que ese sudario no era el del Nazareno y por lo tanto el desprestigio ocultaba la verdad de su verdadero dueño. Quizás por este incidente optó la Casa de Saboya por no devolver el sudario a Lirey. Solo por medio de testamento, otorgado por Humberto II de Saboya, fallecido en 1983, pasa a ser propiedad de la iglesia. Con lo cual, cuando Amadeo de Saboya reinó en España durante dos años, hasta que se implantó la República en el año en 1873, todavía ostentaba la casa de Saboya la propiedad del sudario.

 


Se da la circunstancia de que también se ofreció la Sábana Santa a la casa de Hohenzollern y de que uno de los candidatos de Prim como regente, a parte de Amadeo de Saboya, fuese Leopold Von Hohenzollern. Que se decantara por Amadeo, puede que fuese determinante el hecho de la posesión de la Síndone por parte de la Casa de Saboya. Sin duda esta reliquia, otorgaba un poder muy importante a quien la poseyera y por este motivo durante siglos se ha disputado su propiedad. Desde que apareció en el siglo X en Edessa, desaparece del circuito histórico, a raíz de la cuarta cruzada en 1204, hasta que vuelve a resurgir en el año 1353 en el seno de la familia Charney, ¿quizás hubieron dos síndones?, más que probable. Este hecho significativo de los años de letargo, oscuridad y de la ausencia de noticias sobre el sudario, lleva a pensar que la sábana que custodiaban los templarios, dados los principios que postulaban, no pertenecía al cuerpo de Jesús, como se ha venido especulando e incluso afirmando a lo largo de la historia. Dada la trayectoria del temple y sus principios, cabe poner sobre la mesa la afirmación de que el sudario contuviese el cuerpo de un Cristo, pero no el Cristo que la iglesia clava en su cruz particular y dogmática, si no el Cristo ungido, San Juan Bautista o la más que probable idea de que el cuerpo que supura aún, la urdimbre de esa tela del siglo II, perfectamente asequible en el siglo XIII, sea el del Gran Maestre Jacques de Molay. 

 


Sea como fuere, más que una reliquia es un símbolo de poder, una llamada de atención a los que se oponían a que un temple enmascarado, se hiciera con el poder como antaño, de ahí el empeño de fuerzas conspiranoicas, para que los planes de Prim no se llevaran a cabo. Se habla de masonería implicada en el asesinato del General y no es de extrañar que así sea, quizás se dio cuenta que no era la masonería que él esperaba cuando ingresó en ella, no sería la primera ni la última vez, que la pestilente mano de una secta, aborta todo atisbo de que la sociedad sea libre y que se extirpe todo dogma y adoctrinamiento al que la humanidad viene rindiendo pleitesía desde hace milenios, fagocitando mentes que se postran ante altares eclesiásticos o de logias, cuyo nexo en común es la parafernalia lúdico festiva, con atrezzo esperpéntico, que nada tiene que ver con la masonería primigenia, la de los maestros canteros, la operativa que construía catedrales como libros en piedra del saber y que fueron a su vez los discípulos del conocimiento de los templarios, cuya misión era que el hombre fuera dueño de sí mismo.